miércoles, 30 de octubre de 2013

Dirección


“Minino de Cheshire, ¿podrías decirme, por favor, qué camino debo seguir para salir de aquí?

--Esto depende en gran parte del sitio al que quieras llegar --dijo el Gato.

--No me importa mucho el sitio... --dijo Alicia.

--Entonces tampoco importa mucho el camino que tomes --dijo el Gato.

--... siempre que llegue a alguna parte --añadió Alicia como explicación.

--¡Oh, siempre llegarás a alguna parte --aseguró el Gato--, si caminas lo suficiente!”

Alicia en el País de las Maravillas


La cita anterior, es solo una de las muchas geniales escritas por Lewis Carroll, que pueden describir una parte de la lógica, en el comportamiento humano. En este ejemplo, la razón de Alicia para moverse consiste en "salir de allí" para "llegar a alguna parte", pero no sabe (y no le importa) "a donde quiere llegar".

Nuestro Cerebro, y su accionar más primitivo, es Motivado por tan solo dos simples razones, Rechazo y Deseo. La primera y más común, consiste en alejarse de todo aquello que nos causa incomodidad, desesperación, miedo, dolor o malestar (“salir de donde se está”). La segunda,más bien se enfoca en obtener la estimulación placentera y agradable de nuestros sentidos ("llegar donde se desea”). Al actuar por rechazo, cualquier acción y resultado que nos aleje de nuestra actual situación es absolutamente válida, mientras que si actuamos por deseo, es necesario considerar todas las acciones, para que los resultados estén en Sintonía y Sincronía con aquello que se desea.

A riesgo de parecer simplista, esta nueva publicación tiene el firme propósito de, ayudarle a establecer y describir en términos realmente útiles sus Objetivos, y tener así la posibilidad de orientar Pensamientos y Acciones (conscientes e inconscientes), en la dirección que realmente desea.

Para definir un Objetivo basado en el DESEO, primero se debe escribir una frase sencilla, en primera persona (singular o plural), en tiempo verbal presente y que, sin requerir de interpretaciones adicionales, describa en términos generales lo que se desea alcanzar, por ejemplo: "Poseo un hermoso y muy funcional vehículo", "Disfruto de las más excelentes vacaciones", "Estoy laborando en la mejor empresa" o "Poseo una reluciente y sana dentadura".

Esta afirmación hace reaccionar nuestro subconsciente en un"lógico y simple" RECHAZO, ya que dicha frase, no se corresponde con el conjunto de sensaciones que actualmente percibimos del Entorno, ocasionando que nuestro Objetivo sea automáticamente percibido como irreal y absurdo. Para ajustar esta incongruencia, debemos programar nuestro subconsciente con la tarea de encontrar la Sintonía adecuada, para detectar las Oportunidades de actuar en Sincronía con nuestro Objetivo. Para ello, luego de escribir nuestro Objetivo, colocamos debajo una lista numerada con nueve frases, que describan las sensaciones que deseamos experimentar, al momento de alcanzar el Objetivo.

Estas frases sensoriales representan la Motivación Subconsciente y será a través de ellas que nuestra biocomputadora, podrá tener un punto de comparación para determinar si se presenta, o no, una Oportunidad de acercarse al Objetivo. Enumérelas en el orden que las imagine y escribalas justo debajo del enunciado, utilizando los mismos criterios que en el Objetivo, y evitando ajustar el orden de manera consciente. Frases como "observo la pintura brillante de mi vehículo", "escucho el suave rugir de las olas durante mis vacaciones", "observo el incremento de mis ingresos económicos" y "siento mi dentadura sana y fuerte", pueden ser claros ejemplos a utilizar en los Objetivos antes mencionados.

Luego de conocer claramente el Objetivo y conscientizar las nueve Sensaciones primarias que lo Motivan, solo resta la ejecución del movimiento, entre la situacion actual y la situacion deseada. Para dicha ejecución, contamos con dos herramientas naturales,  las Acciones y las Reacciones. Las primeras surgen a partir de la Voluntad y el Deseo, por lo que se consideran "conscientemente dirigidas", las segundas se originan espontáneamente a partir de la información subconsciente que se tenga asociada a un Estímulo particular, de allí que se consideren "inconscientemente dirigidas". (Cabe acotar que en mucha de la literatura, dirigida al análisis de la psique humana, se realizan claras diferencias entre los términos inconsciente y subconsciente, sin embargo para el fin último de la Ingeniería de la Eficiencia, estas diferencias serán tomadas en consideración, solo cuando constituyan de utilidad real para nuestro desarrollo).

El ejemplo más simple se puede vislumbrar en nuestra necesaria Acción de visitar al odontólogo, donde una incómoda sesión de limpieza dental nos puede hacer Reaccionar ante los posibles (y muy profesionales) maltratos del médico, pero el resultado siempre nos coloca un paso más cerca de la sana y reluciente dentadura que deseamos. Y es justo en este ejemplo, donde se puede considerar nuestra capacidad natural de controlar y dirigir las Reacciones para acotarlas a los parámetros y orientación de nuestras Acciones.

Para orientar de manera Eficiente nuestras Acciones y Reacciones, es necesario Potenciar la experiencia descrita con las nueve frases anteriores, y esto se logra entendiendo la manera en que subsiste y se ejecuta la Programación en nuestro particular subconsciente. Si analizamos las frases, cada una de ellas estará asociada a uno de nuestros cinco sentidos, razón por la cual es posible clasificarlas con los tres canales básicos de comunicación propuestos por la PNL. Sí la frase a clasificar utiliza verbos similares a leer, observar, mirar o apreciar, será de caracter Visual. Sí utiliza verbos como escuchar, oír, melodioso, etc, será clasificada como Auditiva, y por último, si los verbos son sentir, oler, saborear, disfrutar, etc, la clasificación será Kinestésica.

Con esta información es posible determinar de manera simple su canal preferente, ya que el mismo corresponderá a la clasificación con mayor número de frases. Y es asi como seleccionaremos un Potenciador idóneo para usted. Este último debe consistir en un estímulo sencillo que identifique para usted el Objetivo, y complemente la información que se requiere para estimular la Sintonía con el Subconsciente. Ejemplo para el caso visual, puede consistir en seleccionar un logotipo o imagen particular que usted asocie con su objetivo, o quizás dibujar uno propio que tenga el mismo fin. Para los auditivos estaría bien una pieza musical o algún otro sonido que pueda escucharse durante unos minutos, sin aburrir o molestar. Finalmente a los kinestésicos el uso de objetos con texturas o aromas (sobre todo este último) siempre les darán muy buenos  resultados.

Al llegar a este punto, queda mucho más clara la dirección en la cual usted Desea orientar sus Acciones y Reacciones, y esto se debe a que empieza a entender de manera consciente sus motivaciones subconscientes. De esta forma puede seleccionar voluntariamente, el conjunto de estímulos particulares que habrán de Potenciar su experiencia personal, en la obtención de sus Objetivos. En la próxima publicación, describiré algunos métodos y ejemplos para escribir, potenciar y utilizar de la manera más Eficiente posible, toda esta información recopilada.

Nuevamente le agradezco su dedicada atención, y le invito a seguir construyendo conmigo, este nuevo paradigma sobre la Eficiencia Personal.

lunes, 30 de septiembre de 2013

Simbolos y Mensajes


Luego de pasar por una infinidad de términos y conceptos, que en anteriores artículos han pretendido orientar su visión con respecto a la Ingeniería de la Eficiencia, en esta oportunidad deseo presentarle una primera estrategia, dirigida a la auto-realización y eficiencia personal. Estimo que a usted, tal y como me ocurrió a mi, esta estrategia le parecerá en extremo simple e incluso podría llegar a pensar que inutil, por lo que he considerado que una aclaratoria y ejemplo previo, permitirán exponerle mis pretensiones y al mismo tiempo podrá adecuar y ampliar su percepción con respecto a los resultados esperados.

Si alguna vez le ha ocurrido que de forma espontánea y sin razón aparente, parece tener la necesidad de saborear una fría y "refrescante" bebida gaseosa, y se dice a sí mismo algo como: "no lo hago siempre, pero ahora me provoca", déjeme que le diga que ha sido víctima de un programa de consumo, deliberadamente instalado en su mente a través de los incontables medios publicitarios y de mercadeo. Justo ahora, mi afirmación puede generar dos (de muchas) posibles reacciones en usted, una primera dirigida a defender que, fue una decisión voluntaria y en ningún caso se siente usted influenciado por la publicidad de la manera descrita. La segunda posible posición, es que esta información es de dominio público, cualquier lectura somera puede darle una clara explicación del fenómeno y definitivamente, lo antes escrito no parece aportar nada nuevo al respecto.

Respetables posiciones y correctas ambas en muchos aspectos, no obstante se presenta la cuestión de saber donde son correctas y donde no lo son. La primera es absolutamente correcta al enunciar que la decisión de degustar la bebida es voluntaria, no obstante la Motivación de hacerlo es inconsciente y funciona como un programa disparador (trigger), diseñado para hacerle recordar un mensaje particular a través de un "mínimo impulso externo”. En cuanto a la segunda, es claro y evidente que mucha información circula con respecto a la publicidad y sus efectos, sin embargo todos seguimos siendo víctimas silentes de esta programación dirigida a manipular nuestros deseos, sin conocer o reconocer lo que ocurre en nosotros, justo en el momento que ocurre.

De esta forma aparece un concepto muy antiguo, utilizado por el ser humano en sus culturas y religiones, el cual sustenta procesos comunes como el lenguaje y la escritura, el Símbolo. Los Símbolos se encuentran a nuestro alrededor constantemente, y se utilizan para representar de manera simple y directa, de un mensaje mucho más amplio y quizás complejo. De allí que la amplitud de su uso, vaya desde nuestra vestimenta y atavíos personales, pudiendo representar autoridad, elegancia o informalidad, hasta llegar a Logos y Marcas que representan productos o compañías muy grandes. El dibujo de una botella de color negro, con curvas sinuosas, letras blancas y tapa roja, nos sugiere la presencia de la bebida carbonatada mundialmente conocida, o la imagen de un potro brioso alzado sobre sus patas traseras y estampado sobre carmesí brillante, nos evoca a la leyenda automovilística italiana.

Para ninguno de los casos anteriores, he mencionado los nombres de estas empresas, sin embargo pudiera asegurar que, en al menos una de las referencias, usted fue capaz de recordar el nombre e incluso evocar de manera inmediata, alguna imagen o sensación asociadas con el producto, o tan solo recordar la publicidad que para ellas ha sido creada. Ahora bien, si los publicistas, gobernantes, instituciones internacionales, compañías y demás, han sido capaces de colocar en nuestra mente un Símbolo, asociado a un conjunto de sensaciones y mensajes particulares, ¿que puede impedir que nosotros mismos utilizemos este método ya conocido y probado?.

Solo hacen falta algunos componentes simples y un poco de ingenio, para instalar uno (o varios) mensaje(s) sensorial(es), que se encuentre(n) en sintonía con nuestros Objetivos planteados. Un ejemplo simple es el siguiente: Supongamos que estamos teniendo un problema de concentración, lo cual nos está llevando a la pérdida de tiempo laboral, con la consecuente acumulación de labores. Este problema termina por socavar el tiempo de esparcimiento, y en consecuencia viene a generar una muy baja eficiencia personal. Tal que, se hace necesario enfocarnos en las labores, en el tiempo destinado para ellas, y disfrutar del esparcimiento cuando sea pertinente. Para lograr este primer programa disparador, requerimos de lo siguiente:

1.- Escribir de manera clara y simple el problema existente: “Necesidad de concentración y enfoque sobre cada actividad a realizar durante el día”.

2.- Escribir una solución que, de manera espontánea usted mismo sugiera, recordando siempre que las soluciones dependen solo de usted, ejemplo: “Aprovechar al máximo el entorno, contexto y momento indicado, para realizar y disfrutar de cada actividad diaria”. En este punto particular, es necesario evitar soluciones absurdas como, “Tener días que posean 45 horas” o “Mis vacaciones serán permanentes”, por el simple hecho de que estas afirmaciones eluden la responsabilidad que tenemos para resolver el problema.

3.- Enunciar y describir las características que debe poseer usted en cada circunstancia (entiéndase circunstancia como el conjunto indicado de entorno, contexto y momento) : a) Durante el Horario Laboral he de sentir y propiciar: concentración, dedicación, orientación al logro, proactividad, capacidad de liderazgo, excelente administración del tiempo, máxima eficiencia. b) Durante mi Tiempo de Esparcimiento he de sentir y propiciar: armonía, tranquilidad, disfrute, relax, plenitud, dicha, máximo aprovechamiento.

4.- Ya establecida cada circunstancia, con su correspondiente conjunto de características motivacionales, debemos seleccionar un Símbolo Personal que las represente, como pueden ser anillos de distinto color. En nuestro ejemplo, un anillo plateado será de ahora en adelante el “Anillo para Trabajar”, y el anillo dorado será el “Anillo para Esparcimiento”.

5.- Ahora elabore una etiqueta de tamaño considerable, para cada Símbolo Personal, esta puede incluir colores, texto e imágenes, haciendo referencia particular a la información de los puntos tres y cuatro. Dicha etiqueta debe leerse claramente y poseer un espacio delimitado para colocar el Símbolo escogido, mientras no se esté utilizando. Es muy importante que cada etiqueta posea el título que haz seleccionado para cada Símbolo Personal, en nuestro ejemplo: “Anillo para Trabajar” (plateado) y el “Anillo para Esparcimiento” (dorado).

6.- El último paso se refiere a la utilización del Símbolo Personal. Este símbolo representa un conjunto de características diseñadas por usted, para ponerlas en práctica sobre un Entorno, Contexto y Momento particular, en consecuencia sólo debe ser utilizado mientras permanezcan estas condiciones, tal que, sí terminó la jornada laboral, deje de utilizar el “Anillo para Trabajar”, y colóquelo con su etiqueta correspondiente. NOTA IMPORTANTE: su Símbolo Personal debe permanecer siempre con su etiqueta correspondiente, si no está siendo utilizado.

Con este método, colocamos en nuestro subconsciente un programa disparador que asocia el Símbolo Personal con la información plasmada en cada etiqueta. Cada vez que un contacto sensorial voluntario o involuntario (vista, oído, tacto, olfato o gusto) se presente por el Símbolo Personal, recordaremos la información etiquetada, instaurando en nuestro pensamiento un concepto claro y preciso de las características ideales que deseamos poseer y desarrollar, durante la realización de tareas particulares; estudio, trabajo, entrenamientos, distracción, relajación, etc..

Finalmente, para concluir este artículo, le dejo unos TIPS adicionales que pueden ayudarle en la elaboración de su programa disparador: 1) Describa primero aquellos objetivos más generales que posea, y luego separelo en metas más pequeñas y tangibles, antes de intentar asociar algún Símbolo Personal, 2) Utilice palabras claras y directas, para describir las características que desea potenciar, evitando frases largas o complicadas, 3) Sea imaginativo al diseñar sus etiquetas, coloque colores y dibujos que puedan ser más claros que una simple lista de palabras y 4) Procure que su Símbolo Personal se encuentre asociado a la circunstancia a programar, tal que utilizar zapatos formales como símbolo para el entrenamiento deportivo no será de mucha utilidad.

Agradecido nuevamente por su atención dedicada, le invito a seguir al pendiente de futuras publicaciones...

sábado, 17 de agosto de 2013

Comunicación y Procesamiento


En el transcurso de la evolución humana, existe un rasgo particular que nos ha distinguido, del comportamiento y evolución que han tenido el resto de las especies animales existentes. Este rasgo, nos ha permitido representar con grafos y palabras, la interpretación que podemos tener de nuestro Entorno, partir de la información sensorial percibida (vista, oído  olfato, gusto y tacto). Gracias al Lenguaje, podemos comunicar a nuestros congéneres todas las Ideas, Pensamientos y Sentimientos que experimentamos, propiciando Contextos distintos con distintos Propósitos y Objetivos.

La discusión sobre su origen, es muy diversa y prolija, sin embargo aún sigue siendo difusa y austera en sus resultados científicos, y esto se debe a que es sumamente complicado considerar todas las variables que han participado en esta evolución. Antropólogos especializados han encontrado en la anatomía de nuestros antepasados más primitivos, los componentes más básicos para la articulación de Palabras, y científicos modernos determinaron la participación imprescindible del gen proteico FoxP2, en los procesos cerebrales involucrados en la utilización del Lenguaje y la Comunicación

No obstante a lo anterior, y salvando todas las barreras naturales que representa la diversidad de idiomas, nuestro Lenguaje posee una innumerable cantidad de Códigos que son universalmente entendidos por casi toda la humanidad. Esto se debe a que todos los seres humanos, muy por encima de la diversidad racial, cultural y lingüística, poseemos naturalmente los mismos canales de recepción y emisión sensorial, nuestros invaluables cinco sentidos. Éstos sensores naturales son de tan invaluable importancia que, ante la ausencia de alguno de ellos, nuestra sofisticada bío-computadora esgrime su inigualable capacidad para la adaptación, perfeccionando el funcionamiento estándar de los sensores restantes, con el propósito de compensar el sensor ausente.

Realizar una analogía entre las computadoras y nuestro cerebro, debe pasar ineludiblemente por la utilización del Lenguaje. Esto se debe a que la utilidad real de las computadoras, surge con la capacidad que les hemos dado a estas máquinas, para manejar una buena porción del Lenguaje que utilizamos para comunicarnos, y de esta forma, son capaces de brindarnos Información útil, a partir de los Datos que le proporcionemos para trabajar. No obstante, el "razonamiento interno" (o en términos técnicos el procesamiento), se realiza a través de Códigos distintos a los utilizados durante la comunicación, articulando así un tipo particular de Lenguaje que no necesita ser interpretado internamente y por consiguiente produce un conjunto de pequeñas reacciones, en su mayoría desconocidas (o inconscientes) que terminan por componer el efecto final deseado.

Todas las computadoras, incluso nuestro maravilloso cerebro, posee al menos éstos dos niveles fundamentales de Lenguaje. El primero establece una plataforma de comunicación que facilita la emisión y recepción de información para la elaboración de instrucciones complejas, éste se denomina Lenguaje de Alto Nivel. El segundo, bastante mas profundo y cercano a la composición física de la "computadora", consiste en un conjunto de impulsos básicos recibidos y emitidos a través de componentes y sensores especializados, y es denominado Lenguaje de Bajo Nivel o de Procesamiento. Es así como nuestro cerebro, puede escuchar o leer palabras, percibir olores y sentir temperaturas y texturas, para llegar a conclusiones complejas que se pueden Comunicar a través de frases como: "divina poesía!!", "eso huele muy mal" o "esta comida está perfecta". Tal que, somos capaces de emitir una conclusión compleja, a partir de la recolección y composición de múltiples impulsos básicos, recibidos a través de nuestros sentidos.

Basados en lo anterior, es posible concluir que cada una de las ideas que se forman en nuestra mente, son consecuencia directa de la percepción sensorial y la interpretación que le damos a ella. Tal que nuestros sentidos son capaces de percibir todo lo que tenemos, y por omisión nuestro cerebro puede razonar aquello que no tenemos, estableciendo así una Necesidad a ser satisfecha, iniciando el Ciclo Básico de Operación Cerebral, descrito detalladamente en anteriores artículos, el cual se repite de forma infinita durante toda nuestra existencia.

Basados en una técnica utilizada por publicistas y artistas, quienes transmiten un Mensaje lógico y racional, provocando la evocación de sensaciones particulares, la Ingeniería de la Eficiencia busca obtener un conjunto particular de reacciones de todas aquellas personas que reciben dicho Mensaje. De manera tal que Ideas Complejas puedan ser relacionadas directamente con Sensaciones Básicas y Primitivas, lo cual transforma un simple Mensaje en el combustible mismo de nuestras Acciones, la Motivación. Por lo tanto, al utilizar los dos niveles básicos de lenguaje para comunicar un Mensaje, o mejor aún para elaborar un Objetivo, estaremos en presencia de la clave fundamental para el ajuste y cambio de nuestros Pensamientos, el Lenguaje Híbrido. En próximas publicaciones presentaremos algunos ejemplos de su utilización comercial, y también las primeras técnicas para entender y formular nuestros Objetivos, de una forma realmente eficiente.

Agradecido por el interés de seguirme en este experimento, le invito a dejarme sus comentarios, criticas y sugerencias, esperando su visita en una próxima oportunidad...



lunes, 27 de mayo de 2013

Tensión y Tiempo

En 1665 el científico holandés Christiaan Huygens, se percató de que al colgar juntos dos relojes con péndulo, en una misma tabla de madera, aún y cuando cada péndulo poseía una oscilación inicial distinta, en muy corto tiempo ambos relojes terminaban oscilando al unísono. Lo mismo ocurre si varios metrónomos iguales, son colocados y alineados en una superficie con ruedas, aún y cuando cada metrónomo inicie en una frecuencia distinta, al poco tiempo todos oscilarán con el mismo ritmo y frecuencia, y esto se debe a que cada reloj o metrónomo, ejerce simultáneamente la misma tensión sobre una superficie, que posee la flexibilidad de oscilar con ellos.Un efecto similar se observa cuando se toca la cuerda de una guitarra, y esta acción es capaz de hacer vibrar simultáneamente, la misma cuerda en otra guitarra cercana. 

En ese caso, ambas guitarras estarán afinadas en el mismo tono, lo que ocasiona que la vibración de sus cuerdas ocurra al mismo tiempo. Ejemplos como estos ocurren constantemente a nuestro alrededor, pero la mayoría de las veces pasan desapercibidos, tal y como son las transmisiones de radio, televisión y telefonía celular, que funcionan bajo el mismo principio, transmitiendo una onda electromagnética a través del aire, que puede ser recibida y reproducida, si tenemos el "equipo indicado" con el "ajuste correcto". 

Estos fenómenos físicos, dependiendo del punto de vista y ámbito de análisis, tendrán diversas interpretaciones y nomenclaturas, sin embargo las palabras modernas Sintonía y Sincronía pueden explicarlos fácilmente. Ambas poseen raíces comunes en el Griego antiguo, cuya preposición Syn- se refiere a todo aquello que "va en conjunto" o "a la vez", y la terminación -ía, esta referida a una "cualidad" o "acción". Sin embargo, la primera de estas dos palabras utiliza también la raíz Griega Tono la cual significa "tensión", mientras que la segunda utiliza la raíz Khronos, que se deriva de su mitología y se traduce como "tiempo". Tal que Sintonía viene a ser el ejercicio conjunto de varias acciones con la misma tensión o fuerza, mientras que Sincronía es el conjunto de varias acciones que se ejecutan simultáneamente.

Muy difícilmente encontraremos ejemplos claros, donde exista una de ellas sin la otra, sin embargo permanecen en palabras separadas por una razón. No todo lo que posee Sintonía, funciona necesariamente en Sincronía, tal que es posible que el ejercicio de dos o mas acciones con el mismo "tono o tensión", no generen un efecto unísono y simultaneo, lo cual puede deberse a una diversidad inclasificable de factores. No obstante, al existir Sintonía y Sincronía se hace presente la Armonía, con la cual se describe la conjunción de muchos factores de un Entorno, Contexto y Momento, que podemos Percibir con un Orden Lógico y Placentero. Un ejemplo de ésto se encuentra en la pieza clásica "Tocata e Fuga", compuesta por Johann Sebastian Bach entre 1703 y 1707, donde se integran magistralmente casi la totalidad de los tonos disponibles en el órgano, con una exquisita tormenta de movimientos diversos, a tal punto que la creencia popular llegó a fomentar que el propósito de Bach para su creación, fue poner a prueba las capacidades y afinación del instrumento.

Si utilizamos estos principios físicos para entender el funcionamiento cerebral básico, tendremos en evidencia las razones que nos permiten, y en otros casos nos impiden, acceder a la información que está a nuestro alrededor, ya que nuestra bio-computadora es el "equipo indicado" para percibir esta información, sin embargo es necesario realizar el "ajuste correcto" para orientar los procesos de pensamiento y ejecución. Así pues, nuestros sentidos responderán en Armonía, si dirigimos nuestra natural capacidad de Sintonizar las Sensaciones, al conjunto de Objetivos que nos hemos propuesto, y en consecuencia actuar de manera Sincronizada con las características del Entorno, Contexto y Momento, aprovechando siempre las infinitas Oportunidades en las cuales podemos ser verdaderamente Eficientes. Todo esto, gracias al combustible inagotable y auto-producido por nuestras necesidades e intereses, la Motivación.

Confiando que mis palabras le hayan brindado la Armonía que deseo transmitir, y esperando que nuestras ideas y acciones permanezcan Sintonizadas y Sincronizadas, le invito a encontrarnos por este medio en una próxima Oportunidad...

sábado, 18 de mayo de 2013

Los Tres Componentes


Para la Ingeniería de la Eficiencia, el espacio físico que ocupamos, las condiciones medio-ambientales, nuestros congéneres y todo lo que nos rodea, se denomina Entorno. El Entorno es el punto de partida para la aparición de las Ideas, ya que es allí donde se hacen presentes ese conjunto de características que describen y perfilan nuestros Intereses y Necesidades, y al mismo tiempo nos brinda la Oportunidad de experimentar las infinitas situaciones que habrán de componer nuestra vida.

El Entorno existe fuera de nuestro control, tal que no es posible hacer que salga el sol en un día lluvioso, apartar el insoportable tráfico vespertino, amainar la fuerte marea en el día familiar o decidir pasar este año alejado de las enfermedades comunes. Sin embargo, la Percepción que tengamos de él, se encuentra efectivamente bajo nuestro absoluto y voluntario control, ya que podemos percibir el día lluvioso como romántico o por el contrario muy aburrido, igualmente que el tráfico vespertino puede ser un retraso problemático o la ocasión de escuchar en privado tu música predilecta, tal que a esta percepción será lo que denominaremos Contexto, y se encargará de darle un sentido lógico al Entorno.

El Contexto es la orientación perceptiva e interpretativa, que le damos al Entorno y sus características, según el conjunto de Necesidades e Intereses que requerimos satisfacer, con lo cual nuestro cerebro se encarga de filtrar toda la información, para tomar en cuenta únicamente aquellas características y recursos, presentes en el Entorno, que en ese Momento se encuentren en Sintonía y Sincronía con nuestros Objetivos.

Por último, el Momento viene a ser ese lapso de tiempo donde nuestro cerebro tendrá la capacidad para accionar o reaccionar, ante los mensajes, estímulos y características del Entorno, que según el Contexto se encuentren en Sintonía y Sincronía con nuestros Objetivos

Cuando se conjuga el Entorno, el Contexto y el Momento, en Sintonía y Sincronía con los Objetivos que tenemos claramente definidos, podemos estar seguros que estamos en presencia de una Oportunidad. Por lo cual, nuestra mente inconsciente, pondrá en marcha todos los procesos pertinentes para utilizar los recursos y características disponibles en el Entorno, con el propósito de cumplir dicho Objetivo.

En general, describir todo lo que nos rodea de manera precisa es solo posible a través de los medios científicos objetivos, los cuales son capaces de medir y cuantificar la mayoría de las sensaciones Recibidas por nuestros Sentidos, tales como la temperatura, iluminación, colores, sonidos, etc. No obstante, nuestro cerebro siempre dará a cada una de esas Sensaciones un aspecto adicional e inconsciente, enmarcado dentro del Contexto Perceptivo en el cual nos encontremos. Por lo tanto, la verdadera clave para alcanzar el Éxito en nuestros Objetivos, consiste en saber dirigir nuestra Percepción del Entorno, para tener la disposición de encontrar en él, las diversas e infinitas Oportunidades que se hacen presentes en cada momento de nuestra existencia, a través de la Sincronía y la Sintonía, términos éstos que abordaré para usted en una próxima publicación.
Finalmente me despido en esta ocasión, exhortándole a reflexionar en lo siguiente: Un pincel en las manos de un niño puede ser un juguete, en las de un artista puede ser una herramienta, en las de un asesino puede ser un arma... pero el pincel por si mismo, siempre será un pincel...
Hasta una próxima Oportunidad... 




miércoles, 15 de mayo de 2013

Frente al Puerto

Cada día de nuestra vida nos encontramos con un sin número de condiciones medioambientales, contextuales, informativas, ideológicas, filosóficas, publicitarias, humanas, éticas, sociales, económicas y millones de otras que, por su cantidad y aparición simultánea, se hace imposible procesarlas en su totalidad a través de la Atención Voluntaria 

No obstante, nuestro cerebro es capaz de reaccionar a los efectos de todas estas condiciones a través de nuestro Inconsciente, de lo cual surge una pregunta interesante... Por que?, por que reaccionamos, solamente con determinados estímulos, sensaciones y mensajes?Quisiera invitarle a pensar en algún momento de su vida, donde se ha preguntado la razón por la cual, determinados mensajes e imágenes le han pasado desapercibidos, los cuales de haber sido percibidos conscientemente en el "momento indicado", habrían cambiado sus decisiones y acciones... Si logró hallar ese momento en su memoria, es posible que asociado a ese recuerdo usted pueda experimentar, en mayor o menor grado, sensaciones de incomodidad, frustración y/o molestia, ya que al recordar ese momento puede sentir haber "perdido" las condiciones ideales para la toma de una decisión o la ejecución de alguna acción. Estas sensaciones se hacen presentes dentro de usted, en primer lugar por no haber detectado la información mencionada en el "momento propicio", y en segundo lugar, por no saber las razones que le impidieron detectar dicha información en ese momento. 

Para explicarlo de forma simple, le pido que me siga en un pequeño ejercicio mental y se imagine navegando sobre un velero, zarpando desde un puerto al que conoce perfectamente. Al adentrarse en el mar, en medio de la navegación cae la noche y la neblina solo le permite ver unos metros mas allá del velero. Esta situación tensa y de angustia, le lleva a repasar los suministros del barco, las posibilidades de movimiento, e intentar calcular la posición actual del velero, para determinar las capacidades que posee de alcanzar el destino trazado. En esta situación se encontraron muchas veces los marineros Romanos durante largos periodos de navegación, por lo que "pasar frente a un puerto", esperado o inesperado (conocido o no), constituía siempre un motivo de alegría y esperanza para ellos, ya que brindaba las condiciones para llevar consigo provisiones y licor, hacer las reparaciones pertinentes, relajarse, divertirse y llegar incluso a incorporar nueva tripulación, con el propósito de seguir adelante hasta el destino establecido. 

Por el contrario, si la nave navegaba con cielo despejado y aguas tranquilas, si sus bodegas poseían suficientes cantidades de provisiones y licor, y la tripulación era óptima para alcanzar el Propósito y Objetivo establecido al momento de zarpar, cualquier puerto cercano a la ruta trazada podía pasar desapercibido. No quiere decir esto que los puertos no existieran, que no hiciera falta algún articulo o comida particular, o que no existiera algún buen marinero que aportara algo relevante al barco, sino que simplemente dejaban pasar el puerto, por que representaba una inversión de tiempo, esfuerzo y recursos que quizás no eran imprescindibles en ese momento, sin mencionar el miedo latente a no ser bien recibidos y atendidos de manera agradable por los lugareños, siendo esto último un riesgo totalmente innecesario en estas circunstancias. Llegado este punto, puedo atreverme a asegurar que en muchas ocasiones, donde abruptamente cambió el entorno, el contexto o los recursos durante el viaje, el capitán y su tripulación pudieron haber sentido las mismas sensaciones que usted, al NO "pasar frente al puerto" mas cercano dejado atrás.Consideremos entonces que la frase "pasar frente al puerto", constituyó en ese momento de la historia una descripción de las condiciones idóneas y el momento propicio, para realizar ese conjunto de actividades que, bajo otras condiciones y entorno, parecían sin importancia o poco probables de realizar. 

Dicha frase terminó convirtiéndose en una sola palabra, con la siguiente composición en Latín:Op = que significa delante o en frentePortu = traducido como puerto o destinoNitis = que según su uso y contexto puede ser, "basado en", "acerca de", "trata sobre".Se obtuvo así la palabra Oportunitis, que hoy en día conocemos como Oportunidad y la cual realmente refleja el mismo original concepto dado por los Romanos, describiendo esa conjunción perfecta de contexto, entorno y momento, para que se puedan realizar aquellas actividades destinadas a la satisfacción de una necesidad o interés particular, asociadas al Objetivo trazado. Sin embargo, es muy poco probable que seamos capaces de detectar una Oportunidad, que aparezca frente a nosotros haciendo señales e intentando llamar nuestra Atención, si dicha Oportunidad no forma parte de la orientación que hemos decidido seguir, ya que nuestra perfecta y sofisticada biocomputadora, no invertirá tiempo, esfuerzo y recursos, en tomar en cuenta las innumerables condiciones presentes en nuestra realidad diaria, solo considerará aquellas que puedan ser aprovechables en los Objetivos claramente definidos.

Para nuestro cerebro, todo lo demás sobra.Así pues, cada una de las Oportunidades que "se nos presentan", son consecuencia de la Percepción Consciente o Inconsciente, del momento y condiciones ideales para la realización de actividades asociadas a alguno de nuestros objetivos, cuya inversión de tiempo esfuerzo y recursos, hemos previamente considerado como factibles y válidos. Solo de esta manera, se hace posible visualizar y reconocer todos aquellos puertos cercamos a nuestra ruta trazada, que nos brindan la oportunidad de recargar los suministros, relajarnos lo suficiente y armarnos de Voluntad para seguir adelante hasta el destino trazado...Agradecido nuevamente por su Interés y Atención, le invito a seguir esta lectura en una próxima Oportunidad...