viernes, 10 de marzo de 2017

Inercia


La primera Ley de Newton, elaborada para la física que gobierna la mecánica clásica, plantea que todo cuerpo con masa y peso, preservará su estado de reposo o movimiento, sí las fuerzas que actúan sobre él se encuentran equilibradas entre si; dicho de otro modo, sí un cuerpo se encuentra en reposo (o en movimiento) seguirá en el mismo estado indefinidamente, siempre que permanezca una "ausencia de estímulos" que lo hagan variar. El nombre de esta ley física, planteada inicialmente por Gaileo Galiliei y fortalecida por Isacc Newton,  desde el origen etimológico de su nombre en el latín, indica "inamovilidad", "inhabilidad" o "inacción".

La Inercia, es una propiedad intrínseca de nuestra fantástica computadora bioquímica, y se puede apreciar en nuestro comportamiento, a través del concepto denominado "Zona de Confort"; el cual es descrito por muchos autores como la "ausencia de estímulos" para modificar rutinas, objetar patrones, adquirir nuevos conocimientos o iniciar actividades emprendedoras, y según esta teoría, se caracteriza por el sedentarismo, la falta de ánimo para cambiar o progresar, la constante sensación de angustia e insatisfacción, o la permanencia en comportamientos y actividades que requieren el mínimo de inventiva o iniciativa. Con estas características, es posible creer que la Inercia Cerebral, es contraria a la obtención de un Objetivo Planteado, sin embargo esta afirmación está muy lejos de ser cierta. 


Durante toda nuestra vida, se desarrolla un natural e infinito Proceso de Aprendizaje, que va convirtiendo toda la información recibida, en un conjunto estadístico de datos, permitiendo que nuestro Cerebro pueda realizar interpretaciones, suposiciones y predicciones de manera Inconsciente; elaborando Patrones de Pensamiento que van íntimamente asociados a las actividades Subconscientes que se ejecutan "automáticamente", en un Entorno, Contexto y Momento particular. Éste fenómeno nos permite el uso Eficiente de nuestra muy limitada capacidad de Atención Consciente, delegando en estos "Patrones de Pensamiento Automatizados" todas  las actividades que deben realizarse siempre de la "misma manera" y de forma rutinaria. Cuando reconocemos estas actividades automáticas en nuestro comportamiento, decimos que "lo hacemos por inercia", haciendo "habitual" nuestras reacciones frente a la aparición de particulares condiciones, y es allí donde toma utilidad la Inercia Cerebral, colocando en nuestra mente programas específicos que, dirigidos por nuestra Voluntad, establecerán el patrón más idóneo para alcanzar un Objetivo Planteado, con la mínima Atención posible.
En próximos artículos plantearemos algunas de éstas técnicas, fortaleceremos algunas ya planteadas y profundizaremos en la concepción de los Hábitos, desarrollando un conjunto de estrategias, destinadas a orientar nuestra Inercia Cerebral en la dirección que deseamos, sin perder (por completo) el control de nuestro maravilloso Formula 1.


Es en este punto donde se plantea una interrogante, que puede llegar a sonar odiosa a la luz de los profesionales en la mente humana y muchos "Gurús Modernos"... ¿Es un error permanecer en la "Zona de Confort"?. Mi respuesta para esta pregunta es un irrefutable NO. Pues, si realmente estamos en nuestra "Zona de Confort", es porque hemos alcanzado plenamente todos los aspectos del Objetivo Planteado y en consecuencia, vamos a DISFRUTAR DEL CONFORT que nos brinda la satisfacción plena del conjunto de necesidades, que originó nuestro movimiento hacia dicho Objetivo. No obstante, incluso luego de alcanzar el Objetivo y creer que estamos en nuestra "Zona de Confort", sí aun persisten sensaciones de insatisfacción, angustia, o incomodidad, le tengo una muy mala noticia AUN NO HA LLEGADO A SU ZONA DE CONFORT, por lo que debe evaluar nuevamente su Objetivo y plantearse un método para re-orientar su Inercia Cerebral en virtud de alcanzar lo que verdaderamente desea y/o necesita.

Todo el planteamiento anterior, termina por ser una contradictoria paradoja entre los conceptos (a simple vista opuestos) de PROGRESO e INERCIA. Donde el primero, reconocido como una virtud, establece "LA EXISTENCIA DE UN SENTIDO DE MEJORA EN LA CONDICIÓN HUMANA", mientras que el segundo, con una percepción social más bien negativa, plantea "LA PERMANENCIA EN EL ESTADO Y CONDICIONES QUE YA EXISTEN", por lo que comparativamente, el primer concepto implica CAMBIO y EVOLUCIÓN, mientras que el segundo plantea PERMANENCIA (pero no necesariamente inamovilidad). Mi pregunta para su reflexión es... Si en el transcurrir de su vida, ha incorporado un conjunto de Hábitos que lo han llevado al Éxito en la mayoría de sus Metas y Objetivos, quedando plenamente satisfecho y conforme con lo que ha obtenido de ellos, ¿Por que razón cambiaría la Inercia que dirige sus actos?, ¿Cual sería la Motivación para salir de su "Zona de Confort"?, ¿Que tipo de Evolución puede plantearse ante un Modelo Exitoso?. Mi respuesta para usted es que, de no existir nuevos Objetivos a perseguir, o cambios en el Entorno, o quizás en el Contexto personal para interpretar su nivel de satisfacción, NO CAMBIE NADA!!!, continúe en el "movimiento rectilíneo uniforme" que plantea su Inercia Cerebral, pues está en el camino correcto.

No obstante, si por el contrario ha percibido que su actual "Zona de Confort" ya no es tan cómoda y agradable como lo fue en otrora, y ha "capturado al gusanillo de la insatisfacción, devorándose los frutos de sus logros", entonces ha llegado el momento de hacer ajustes en sus Objetivos y plantear una verdadera Evolución Personal, re-orientando su Inercia Cerebral y evaluando la utilidad de sus Hábitos para alcanzar ese "Lugar Deseado".

En este punto le invito a pensar en su Mente como un automóvil de Formula 1, diseñado para ir sólo hacia adelante, y en la medida de lo posible jamás detenerse, manteniendo su Inercia mientras dure su movimiento. Nuestra Conciencia viene a ser el piloto tras el volante, encargado de dirigir el auto dentro de la pista, tomando en cuenta las curvas y rectas, decidiendo el mejor lugar para acelerar o reducir la velocidad, y finalmente tomar las decisiones más Útiles para alcanzar la Meta. Sin embargo, existen unas pequeñas diferencias entre conducir un auto y conducir nuestro Cerebro, entre las cuales destaca la dificultad (y a veces imposibilidad) de nuestra Mente para detenerse, con lo cual nos vemos en la obligación de incorporar las tareas de mantenimiento, carga de combustible, atención a fallas y demás detalles, en la operación misma de conducir el auto. De allí, que sea muy poco probable que podamos mantener plena Atención Consciente de todo lo que se debe hacer, para lograr el Objetivo propuesto.

A diferencia de los vehículos, nuestro Formula 1 bioquímico tiene la capacidad de ejecutar Tareas Desasistidas, para el mantenimiento, ajuste, carga de combustible y demás, a través de las órdenes que el piloto establezca, ajustando los detalles que sean pertinentes para un Entorno, Contexto y Momento particular.; y finalmente, determina la secuencia de pasos que debe seguir, cada vez que se presente la misma situación (o alguna parecida) durante el circuito, con lo cual, descarga al piloto la responsabilidad de Atender Conscientemente estas tareas rutinarias, estableciendo así un Hábito de trabajo.

A pesar de lo increíblemente sofisticado que esto suene para usted, existen algunos "detalles técnicos" a ser considerados; el primero de ellos es que, al piloto le cuesta mucho mas "esfuerzo" dirigir el auto, al mismo tiempo de diseña nuevas secuencias, por lo que casi siempre, nuestro Formula 1 bioquímico tratará de utilizar y/o combinar las secuencias ya existentes, lo cual hace muy probable que terminen por generarse algunos Hábitos nada eficientes. El segundo "detalle técnico" es que luego de incorporar un Hábito (o secuencia de pasos), es sumamente complejo ajustarlo o cambiarlo, y de lleno será mucho mas sencillo reemplazarlo que eliminarlo. Por último y no menos importante, la Inercia Cerebral, lleva nuestra Mente siempre hacia adelante (sin detenerse), lo cual no necesariamente significa que vamos en dirección a nuestro Objetivo, así que, cuando el piloto dedica su Atención Consciente a los ajustes de las tareas desasistidas, puede que suelte el volante, y en consecuencia se arriesga a perder la dirección, e incluso la pista donde corre.

Por todo lo anterior, se hace en extremo útil la utilización de Técnicas, que puedan ayudarnos a modificar nuestra Inercia Cerebral en la dirección que deseamos, sin perder el control Consciente del volante y facilitando la incorporación de nuevos Hábitos Útiles. Algunas de las técnicas más Eficientes se encuentran en la PNL (Programación Neurolinguística) y el Coaching, sin embargo para ambos casos se hace muy necesario el estudio de temas algo densos y profundidad en la introspección. No obstante es posible tomar en consideración los principios de acción que éstos modelos plantean y cristalizar algunas técnicas sencillas que, Subconscientemente, se han utilizado por siglos para modificar nuestro comportamiento social, bajo el velo de religiones, esoterismo superstición y publicidad, y que gracias a nuestro conocimiento moderno de la Mente y sus capacidades, podremos aprovechar para favorecer nuestra Eficiencia Personal en la obtención de nuestros Objetivos más deseados.

domingo, 26 de enero de 2014

Navegación


En el artículo anterior, se abordó la elaboración de los elementos fundamentales para Orientar nuestros Pensamientos y Acciones, en Dirección a nuestros Deseos. No obstante, si mezclamos caprichosamente huevos,azúcar, leche, mantequilla, vainilla y harina, para luego llevar al horno esta mezcla, muy difícilmente obtendremos como resultado, el sabor, textura, imagen y aroma que conocemos de una torta. Es necesario entonces, un conjunto de conocimientos y estrategias que, ejecutadas en un orden particular, logren la Sinergia esperada al mezclar los ingredientes para alcanzar con Éxito ese dulce, esponjoso, suave, aromático y delicioso Objetivo que deseamos. en un orden particular, logren la Sinergia esperada al mezclar los ingredientes para alcanzar con Éxito ese dulce, esponjoso, suave, aromático y delicioso Objetivo que deseamos. estrategias que, puestas en práctica de manera Ordenada y Oportuna, brindan la Sinergia necesaria para Orientar  el avance a través de un territorio. Tal que, si logramos extender este concepto hasta nuestra propia vida como territorio, será posible Orientar el avance de nuestros Pensamientos y Acciones en Dirección a nuestros Deseos, con el fin último de alcanzar el Éxito y Bienestar que anhelamos.La Navegación es concebida como el conjunto de conocimientos yEn cualquier proceso de Navegación, es de suma importancia considerar las pautas básicas que un buen navegante debe manejar. La primera de ellas consiste en mantener presente su Destino y las Rutas posibles para alcanzarlo, a través del estudio diario y permanente de los Mapas que describen el rumbo. De esta manera se mantiene la Atención dirigida y enfocada a vislumbrar (Percibir) en el territorio todos los Puntos de Referencia descritos en los Mapas. Por esta razón se recomienda un máximo de siete Mapas para que, seamos capaces de revisarlos cada mañana en tan solo unos minutos, y tener presentes sus Puntos de Referencia durante todo el día, propiciando una Navegación Orientada a través de la Atención con Intención.La Navegación es progresiva, mutable y dinámica, y sus resultados dependen en gran medida de dos factores, las condiciones medioambientales y del método que posee cada navegante para manejarlas. Tal que, mantener un registro de la desiciones tomadas, del manejo que se ha dado a las condiciones (favorables o adversas), y de los momentos en que ha percibido la presencia o ausencia de sus Puntos de Referencia, es vital en el avance progresivo hasta nuestros Deseos. La Bitácora, constituye ese registro diario de eventos asociados a nuestros Objetivos, y será de gran utilidad realizarlo cada noche luego de repasar los Mapas, y de preferencia, momentos antes de dormir.Es importante señalar que al iniciar el registro en la Bitácora, encontraremos muy pocos eventos que registrar, lo cual es absolutamente normal, ya que nuestro cerebro aún comienza a asimilar este nuevo patrón de pensamiento. A medida que avancen los días, Dirigiendo nuestra Atención con Intención, seremos capaces de detectar con mayor facilidad y regularidad, los eventos asociados a nuestros Deseos, Percibiendo Instintivamente una mayor cantidad de Oportunidades, para alcanzar nuestros Objetivos.Todo navegante debe entender que "el mapa no es el territorio" sino la representación más cercana que tenemos de él, por lo tanto se debe tener presente que muy probablemente los Puntos de Referencia pueden cambiar, moverse o desaparecer en cualquier momento y sin previo aviso. Razón por la cual debemos contar con una herramienta, que nos permita mantener la debida Orientación para percibir, ajustar o incluso cambiar los Puntos de Referencia descritos en los Mapas. La más conocida herramienta de navegación es la brújula, inventada en China y ampliamente utilizada en todo el mundo, incluso mucho tiempo antes de comprender totalmente los principios científicos que sustentan su funcionamiento. En nuestra Navegación, la brújula será el Potenciador seleccionado y el estímulo sensorial que hemos asociado a él será nuestro Norte Magnético, de esta manera nuestro cerebro responde desde las Emociones, permitiendo que nuestra Atención se enfoque en percibir los Puntos de Referencia, y así producir la Sintonía y Sincronía adecuada, entre los Mapas y los eventos que se susciten.La constante evaluación de los eventos de nuestra Bitácora, a la luz de las Emociones producidas por el Potenciador, nos llevará a una estadística clara y sencilla sobre los avances (o retrocesos) que estamos obteniendo en el recorrido hacia nuestros Deseos. Sí dichos eventos son neutrales o negativos en más del 50%, y encontramos que la revisión y estudio del Potenciador no estimula nuestra Motivación para alcanzar el Objetivo, se hace necesario revisar primero si el Potenciador seleccionado es el más adecuado para estimular nuestras acciones. De ser el correcto, lo siguiente a revisar es el conjunto de Puntos de Referencia, determinando si son realmente susceptibles a hacerse presentes con regularidad en nuestro avance, de no ser así, esto podría exigir volver a plantearlos en función del Objetivo. Por último, si luego de dos semanas de seguimiento en la Bitácora, no se perciben avances notorios en el registro de eventos asociados a un determinado Objetivo, es de suma importancia revisar el planteamiento del mismo, verificando si éste posee el tamaño y factibilidad para su abordaje completo, o es necesario disgregar en un conjunto de Objetivos más pequeños.Siéntase siempre con la libertad de cambiar o ajustar sus Objetivos o Mapas, siempre y cuando este ajuste esté fundamentado en sus Deseos y Necesidades, o en la comprensión de los factores medioambientales y su manejo pertinente. Sin embargo, cuide siempre que los obstáculos y dificultades estén lejos de ser la razón que sustente sus ajustes, ya que esto solo fomentará la evasión de las dificultades, Actuando por Rechazo como respuesta instintiva. Recuerde siempre que superar los imprevistos, es lo que hace verdaderamente memorable un viaje.Finalmente espero que este artículo, posea una particular utilidad en el avance que ha dispuesto para usted y sus Objetivos, ya que es el proceso más extenso y completo con el cual abordamos casi toda la teoría del pensamiento que hasta ahora se ha desarrollado en la Ingeniería de la Eficiencia. Nuevos artículos estarán dirigidos a la simplificación del método y a explicar los fundamentos (algunos científicos y otros empíricos) que sustentan su utilidad y efectividad. Agradecido nuevamente por su paciente e Interesada Atención, le dejo una cordial invitación hasta una próxima Oportunidad.

jueves, 21 de noviembre de 2013

Mapas


Cuando se establece un Objetivo a seguir, podemos tener la falsa creencia de que nuestro avance hacia él, debe ser siempre en línea recta, lo cual puede ser muy útil hasta que nos enfrentamos a un obstáculo que consideramos insalvable, y justo allí termina nuestro camino. La realidad es que todo Objetivo puede ser alcanzado, si somos capaces de tener la persistencia, motivación y flexibilidad suficiente para seguir una Ruta, que por momentos parezca tener una dirección distinta (y quizás opuesta), pero cuya Orientación final esté enfocada siempre en nuestros Deseos.

Con lo anterior, queda claro que sólo establecer un Objetivo es insuficiente para recorrer la Ruta hacia él, a menos de que sea utilizado como un Mapa, describiendo las condiciones generales del territorio y estableciendo Puntos de Referencia, que ayuden a determinar nuestra ubicación durante el recorrido. Requerimos también de alguna Herramienta que nos brinde información sobre nuestra posición, y el curso que debemos seguir para permanecer en la Ruta trazada, o ajustarla cuando sea pertinente. Finalmente, ya con el Mapa, los Puntos de Referencia y la Herramienta, solo requerimos del conocimiento pertinente para Avanzar Orientados, es decir, el conocimiento para poder Navegar.

Describir claramente nuestros Objetivos, establece la Dirección para iniciar la Navegación, sin embargo conforme avanzamos, las condiciones, circunstancias y oportunidades cambiarán, lo cual exige de nosotros una Atención dirigida y una Intención voluntaria, con el propósito de siempre tener presente el rumbo a seguir. Tal que, sí Navegamos con Atención pero sin Intensión, seguramente avanzaremos correctamente orientados, pero posiblemente jamás llegaremos al Objetivo, y de hacerlo, este terminará siendo pobre e insatisfactorio. De Navegar con Intensión pero sin la debida Atención, perderemos fácilmente la Orientación, desperdiciando muchas Oportunidades que nos faciliten llegar al Objetivo, con lo cual, podemos terminar frustrados "avanzando" en el sentido opuesto a nuestros deseos.

Cada Objetivo, sus nueve Frases Sensoriales y el Potenciador, serán en lo sucesivo su Mapa, Puntos de Referencia y Herramienta para Navegar, y tendrán una utilidad real siempre que cuenten con su Atención diligente y de su Intención evidente. En consecuencia, deben ocupar un Entorno, Contexto y Momento, claramente definidos en su conjunto diario de actividades, con el simple propósito de prestarles Atención con Intención, y de esta manera mantener su avance siempre Orientado. Razón por la cual, debe disponer de un cuaderno o bloc de notas que utilizará para redactar su Plan de Navegación, y cuya portada tendrá la palabra "Mapas" escrita en letra muy grande y legible. De ser utilizado un medio electrónico como computadoras, teléfonos inteligentes o tabletas, se debe abrir un archivo de uso exclusivo para este fin, que llevará por nombre "Mapas" y su primera página solo tendrá esta palabra, en una letra lo suficientemente grande para abarcar el ancho total de dicha página.

Luego de la "portada", comenzaremos a escribir nuestros Objetivos o Mapas, en una página separada para cada uno, tal que si seguimos las instrucciones del artículo anterior, cada Mapa con sus Puntos de Referencia ocuparán tan sólo una página, la cual debe estar debidamente numerada en la parte superior izquierda. Al pie de esta página, colocaremos el nombre y una breve descripción del Potenciador o Herramienta seleccionada para cada Objetivo, es decir, el nombre de la marca y su eslogan distintivo, el titulo de la canción y su mensaje fundamental, el nombre y descripción de una textura, el nombre y descripción de un perfume, etc., esto dependerá de aquello que se haya escogido como Herramienta para guiar la Navegación.

El resto del cuaderno, bloc o archivo electrónico, estará destinado a ser una Bitácora, la cual iniciará en una página de portada con este nombre, justo después del conjunto de Mapas. Allí registraremos cronológicamente cada evento, donde hemos podido Percibir aquello que llame nuestra Atención, en el Contexto planteado por las Frases Sensoriales o Puntos de Referencia. Tenga en cuenta que, sin importar lo pequeño o casual que parezca un evento, sí somos capaces de relacionarlo con alguno de nuestros Objetivos o Mapas, es importante y trascendente que lo registremos en la Bitácora. Sí recordamos el Objetivo o Mapa: “Poseo un hermoso y muy funcional vehículo”, es posible considerar que algunos eventos susceptibles a ser registrados son: “el día de hoy, he visto muchos vehículos de la misma marca y modelo del que deseo”, “un compañero de trabajo comentó lo difícil que es hallar repuestos para el vehículo que deseo” o “recordé que ayer transmitieron un documental, sobre la empresa que fabrica los vehículos que deseo”. La forma que le sugiero para registrar estos eventos es la siguiente: 

(-) Mapa # 1 
Fecha: día-mes-año 12:00pm
Evento: comentario de lo difícil que es hallar repuestos para el vehículo que deseo
Persona: Pedro Pérez
Lugar: Oficina

Considere que éste registro debe ser lo más simple y organizado posible, incluyendo sólo la información cuando sea pertinente y manteniendo siempre la misma estructura. El único orden que debe seguir para escribir los eventos en la Bitácora, es la cronología en la que se presenten, ya que la numeración de los Mapas es meramente referencial. Adicionalmente, sí usted evalúa el evento como positivo o en favor de sus deseos, subraye o escriba la línea referencial (Mapa #1) en color VERDE, de ser negativo o contrario a sus deseos hágalo en color ROJO, y de ser neutral simplemente no lo subraye y utilice el color de letra estándar, sin embargo, de ser complejo o engorroso el uso de colores, puede colocar el signo MAS (+), el signo MENOS (-) o NADA ( ) al inicio de la línea referencial, tal y como se muestra en el ejemplo.

Ya que contamos con la más extraordinaria bio-computadora multidimensional, debemos darle la Oportunidad de trabajar con un conjunto estimulante de Mapas y que a la vez eviten la aparición de estrés o frustración, por la posible inactividad en el avance de alguno de ellos. Le sugiero entonces que su Plan de Navegación contenga entre tres y siete Mapas, ya que avanzar con menos de tres puede desestimular nuestra Intención, y hacerlo con más de siete puede dispersar nuestra Atención, desvirtuando así el Proceso de Navegación en cualquiera de los casos.

Finalmente, queda el compromiso de ejemplificar y describir el Proceso de Navegación, encargado de Orientar nuestros pensamientos y acciones, hacia el logro de nuestros Deseos. Razón por la cual, le invito a Navegar junto a mí, en una próxima oportunidad.

miércoles, 30 de octubre de 2013

Dirección


“Minino de Cheshire, ¿podrías decirme, por favor, qué camino debo seguir para salir de aquí?
--Esto depende en gran parte del sitio al que quieras llegar --dijo el Gato.
--No me importa mucho el sitio... --dijo Alicia.
--Entonces tampoco importa mucho el camino que tomes --dijo el Gato.
--... siempre que llegue a alguna parte --añadió Alicia como explicación.
--¡Oh, siempre llegarás a alguna parte --aseguró el Gato--, si caminas lo suficiente!”
Alicia en el País de las Maravillas

La cita anterior, es solo una de las muchas geniales escritas por Lewis Carroll, que pueden describir una parte de la lógica, en el comportamiento humano. En este ejemplo, la razón de Alicia para moverse consiste en "salir de allí" para "llegar a alguna parte", pero no sabe (y no le importa) "a donde quiere llegar".
Nuestro Cerebro, y su accionar más primitivo, es Motivado por tan solo dos simples razones, Rechazo y Deseo. La primera y más común, consiste en alejarse de todo aquello que nos causa incomodidad, desesperación, miedo, dolor o malestar (“salir de donde se está”). La segunda,más bien se enfoca en obtener la estimulación placentera y agradable de nuestros sentidos ("llegar donde se desea”). Al actuar por rechazo, cualquier acción y resultado que nos aleje de nuestra actual situación es absolutamente válida, mientras que si actuamos por deseo, es necesario considerar todas las acciones, para que los resultados estén en Sintonía y Sincronía con aquello que se desea.
A riesgo de parecer simplista, esta nueva publicación tiene el firme propósito de, ayudarle a establecer y describir en términos realmente útiles sus Objetivos, y tener así la posibilidad de orientar Pensamientos y Acciones (conscientes e inconscientes), en la dirección que realmente desea.
Para definir un Objetivo basado en el DESEO, primero se debe escribir una frase sencilla, en primera persona (singular o plural), en tiempo verbal presente y que, sin requerir de interpretaciones adicionales, describa en términos generales lo que se desea alcanzar, por ejemplo: "Poseo un hermoso y muy funcional vehículo", "Disfruto de las más excelentes vacaciones", "Estoy laborando en la mejor empresa" o "Poseo una reluciente y sana dentadura".
Esta afirmación hace reaccionar nuestro subconsciente en un"lógico y simple" RECHAZO, ya que dicha frase, no se corresponde con el conjunto de sensaciones que actualmente percibimos del Entorno, ocasionando que nuestro Objetivo sea automáticamente percibido como irreal y absurdo. Para ajustar esta incongruencia, debemos programar nuestro subconsciente con la tarea de encontrar la Sintonía adecuada, para detectar las Oportunidades de actuar en Sincronía con nuestro Objetivo. Para ello, luego de escribir nuestro Objetivo, colocamos debajo una lista numerada con nueve frases, que describan las sensaciones que deseamos experimentar, al momento de alcanzar el Objetivo.
Estas frases sensoriales representan la Motivación Subconsciente y será a través de ellas que nuestra biocomputadora, podrá tener un punto de comparación para determinar si se presenta, o no, una Oportunidad de acercarse al Objetivo. Enumérelas en el orden que las imagine y escribalas justo debajo del enunciado, utilizando los mismos criterios que en el Objetivo, y evitando ajustar el orden de manera consciente. Frases como "observo la pintura brillante de mi vehículo", "escucho el suave rugir de las olas durante mis vacaciones", "observo el incremento de mis ingresos económicos" y "siento mi dentadura sana y fuerte", pueden ser claros ejemplos a utilizar en los Objetivos antes mencionados.
Luego de conocer claramente el Objetivo y conscientizar las nueve Sensaciones primarias que lo Motivan, solo resta la ejecución del movimiento, entre la situacion actual y la situacion deseada. Para dicha ejecución, contamos con dos herramientas naturales,  las Acciones y las Reacciones. Las primeras surgen a partir de la Voluntad y el Deseo, por lo que se consideran "conscientemente dirigidas", las segundas se originan espontáneamente a partir de la información subconsciente que se tenga asociada a un Estímulo particular, de allí que se consideren "inconscientemente dirigidas". (Cabe acotar que en mucha de la literatura, dirigida al análisis de la psique humana, se realizan claras diferencias entre los términos inconsciente y subconsciente, sin embargo para el fin último de la Ingeniería de la Eficiencia, estas diferencias serán tomadas en consideración, solo cuando constituyan de utilidad real para nuestro desarrollo).
El ejemplo más simple se puede vislumbrar en nuestra necesaria Acción de visitar al odontólogo, donde una incómoda sesión de limpieza dental nos puede hacer Reaccionar ante los posibles (y muy profesionales) maltratos del médico, pero el resultado siempre nos coloca un paso más cerca de la sana y reluciente dentadura que deseamos. Y es justo en este ejemplo, donde se puede considerar nuestra capacidad natural de controlar y dirigir las Reacciones para acotarlas a los parámetros y orientación de nuestras Acciones.
Para orientar de manera Eficiente nuestras Acciones y Reacciones, es necesario Potenciar la experiencia descrita con las nueve frases anteriores, y esto se logra entendiendo la manera en que subsiste y se ejecuta la Programación en nuestro particular subconsciente. Si analizamos las frases, cada una de ellas estará asociada a uno de nuestros cinco sentidos, razón por la cual es posible clasificarlas con los tres canales básicos de comunicación propuestos por la PNL. Sí la frase a clasificar utiliza verbos similares a leer, observar, mirar o apreciar, será de caracter Visual. Sí utiliza verbos como escuchar, oír, melodioso, etc, será clasificada como Auditiva, y por último, si los verbos son sentir, oler, saborear, disfrutar, etc, la clasificación será Kinestésica.
Con esta información es posible determinar de manera simple su canal preferente, ya que el mismo corresponderá a la clasificación con mayor número de frases. Y es asi como seleccionaremos un Potenciador idóneo para usted. Este último debe consistir en un estímulo sencillo que identifique para usted el Objetivo, y complemente la información que se requiere para estimular la Sintonía con el Subconsciente. Ejemplo para el caso visual, puede consistir en seleccionar un logotipo o imagen particular que usted asocie con su objetivo, o quizás dibujar uno propio que tenga el mismo fin. Para los auditivos estaría bien una pieza musical o algún otro sonido que pueda escucharse durante unos minutos, sin aburrir o molestar. Finalmente a los kinestésicos el uso de objetos con texturas o aromas (sobre todo este último) siempre les darán muy buenos  resultados.
Al llegar a este punto, queda mucho más clara la dirección en la cual usted Desea orientar sus Acciones y Reacciones, y esto se debe a que empieza a entender de manera consciente sus motivaciones subconscientes. De esta forma puede seleccionar voluntariamente, el conjunto de estímulos particulares que habrán de Potenciar su experiencia personal, en la obtención de sus Objetivos. En la próxima publicación, describiré algunos métodos y ejemplos para escribir, potenciar y utilizar de la manera más Eficiente posible, toda esta información recopilada.
Nuevamente le agradezco su dedicada atención, y le invito a seguir construyendo conmigo, este nuevo paradigma sobre la Eficiencia Personal.